4 “Notas para ti mismo” que te impedirán desperdiciar el día de hoy

“Que puedas vivir todos los días de tu vida”. -Jonathan Swift

1. Mantén tu mente abierta a nuevas posibilidades y experiencias.

Como dicen, un barco está seguro en el puerto, pero para eso no sirven los barcos. Aceptar algún nivel de riesgo en la vida es importante. No puedes tener la mente cerrada y seguir adelante. Tienes que abrirte a lo desconocido. Tienes que mantener la mente abierta.

Las personas de mente cerrada que pretenden ser sabias con respecto a las costumbres del mundo son en su mayoría cínicos. El cinismo se disfraza de sabiduría, pero es lo más lejano. Porque los cínicos no aprenden nada. El cinismo es una ceguera autoimpuesta, un rechazo del mundo que ocurre cuando tenemos miedo de que nos lastimen o nos defrauden. Los cínicos siempre se resisten a las posibilidades de la vida. Haz lo contrario hoy.

Recuerda que la vida nos lleva a muchos viajes que nunca seguiríamos si fuera por nosotros. Y muchas veces lo que nunca quisimos o esperamos resulta ser lo que necesitamos. Así que no tengas miedo. Ten fe. Encuentra las lecciones hoy. Confía en el viaje, incluso cuando aún no lo comprendas.

2. Pon todo tu corazón en este día.

Aprende a creer en tu corazón que está destinado a vivir cada momento lleno de pasión y propósito, porque cada momento es digno a su manera. 

La pasión no es algo que encuentres en la vida; es algo que haces. Cuando quieres encontrar la pasión y la fuerza interior necesarias para cambiar tu situación, tienes que esforzarte para dar un paso adelante.

Muchos de nosotros todavía estamos tratando desesperadamente de “encontrar nuestra pasión”, algo que creemos que finalmente nos llevará más cerca de la felicidad, el éxito o la situación de la vida que finalmente queremos. Y decimos “sin esperanza” principalmente porque la pasión realmente no se puede encontrar. Cuando decimos que estamos tratando de encontrar nuestra pasión, implica que nuestra pasión de alguna manera se esconde detrás de un árbol o debajo de una roca en algún lugar. Pero eso está lejos de la verdad. La verdad es que nuestra pasión proviene de hacer las cosas bien. Si estás esperando de alguna manera “encontrar tu pasión” en algún lugar fuera de ti, para finalmente tener una razón para poner todo tu corazón y alma en tu vida y los cambios que necesitas hacer, probablemente estarás esperando una eternidad…

Por otro lado, si estás cansado de esperar y prefieres vivir con más pasión a partir de hoy y experimentar pequeños cambios positivos, es hora de inyectar pasión de forma proactiva en lo próximo que hagas. Piénsalo:

Como la mayoría de nosotros, es probable que estés poniendo un esfuerzo poco entusiasta en la mayoría de las cosas que haces a diario. Porque sigues esperando. Todavía estás esperando “encontrar” algo que te apasione, alguna razón mágica para adentrarte en la vida que quieres crear para ti. ¡Pero necesitas hacer exactamente lo contrario!

3. Ámate, respeta y cuida de ti mismo.

Recuerda que no necesitas que nadie más te complete. Hay mucho más en la vida que encontrar a alguien que te quiera o enojarse por alguien que no lo hará. Hay mucho tiempo importante que puedes pasar descubriéndote a ti mismo sin rogarle a alguien que se enamore de ti en el camino, y este viaje no tiene por qué ser vacío o doloroso. Tu necesitas llenarte de amor, respeto y cuidado – amor propio, respeto propio y cuidado propio – todos los días.

El respeto propio te ayudará a priorizarte. El autocuidado te ayudará a cuidar de toda tu vida. Y el amor propio te ayudará a atraer más cosas que valgan la pena amar y en las que invertir. Todo lo que quieres empieza por dentro. Cada situación difícil contiene una oportunidad para una autorreflexión y un aprendizaje más profundos. Cada angustia, frustración, decepción, momento de miedo y tristeza es un maestro. Recuerda, nada es tan malo como parece. ¡Y eres fuerte!

Entonces, emprende una pequeña aventura hoy, explora tus curiosidades, pasea por la ciudad y mira nuevos lugares de interés, siéntate en cafeterías y lee, escribe en los baños, deja notas en los libros de la biblioteca, vístete para ti mismo. No te devuelvas el dinero, sonríe y diviértete. Haz todas las cosas con amor, pero no idealices la vida como si no pudieras sobrevivir sin que alguien te la diera cada segundo. Tu puedes. Y una vez que te lo des a ti mismo, te sentirás curado y, en última instancia, también te abrirás a la posibilidad de tener relaciones verdaderamente saludables con los demás. 

4. Date otra oportunidad hoy y otra más.

A veces tienes que morir un poco por dentro para poder resurgir de tus propias cenizas y volver a creer en ti mismo. Llámalo crecimiento. Llámalo encontrarte a ti mismo. Llámalo como quieras. La clave es vivir momento a momento cuando los tiempos son difíciles y seguir adelante, hasta que los momentos se conviertan en minutos … los minutos se conviertan en horas… las horas se conviertan en días… los días se conviertan en semanas… las semanas se conviertan en meses…. el tiempo nuevamente tiene significado y la vida misma se convierte en una razón para sonreír. El proceso es casi como aprender a caminar o hablar por primera vez. No es fácil, pero en el proceso crecemos y nos encontramos más fuertes, más sabios y con talentos que no sabíamos que teníamos. Cuando nos negamos a renunciar a nosotros mismos, los momentos más difíciles pueden llevarnos a lo mejor .

Recuerda que cuando todo está roto, es fácil encontrar muchas cosas pequeñas que puedas arreglar. Cuando nada parece ir bien, incluso el esfuerzo positivo más fundamental puede marcar una diferencia significativa. Los tiempos de gran adversidad son también tiempos de grandes oportunidades. Cuando hay problemas en todas las direcciones, también hay un gran valor esperando ser creado.

Cuando todo va bien, es fácil dejarse llevar por una rutina de complacencia. Es fácil olvidar lo increíblemente capaz e ingenioso que puedes ser. Decide perseverar haciendo pequeños arreglos hoy. Son estos pequeños ajustes los que te llevan de donde estás a donde quieres estar a largo plazo, un día a la vez.

El turno es tuyo…

¿Qué recordatorio anterior resonó más?

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